Curiosidades y cotilleos del cine de los 50 (3ª Parte)

Hace unas semanas hice la introducción en el blog, hablando del cine de los años 50, explicando las películas que he visto desde la óptica de las anécdotas, curiosidades del rodaje y cotilleos de los actores, actrices y directores que las hicieron famosas.

Os contaba que los 50 fue una década de grandes superproducciones, y del invento de los remakes, y del Cinemascope. También fueron unos años donde los grandes estudios dejaron de ser los reyes de Hollywood, y hubo un cambio regeneracional de los actores y actrices, dejando paso a nuevas estrellas, que se convirtieron en mitos, algunas de ellas "inmortales". 

LA TENTACIÓN RUBIA

¿Sabéis de quien hablo, verdad? Claro, de Marilyn Monroe, la explosiva rubia que fue y será el mito femenino por excelencia del cine de Hollywood, y uno de los iconos de la historia del S. XX. La prueba es que cambiamos de siglo, y sigue siendo única, Marilyn eterna. 
Marylin Monroe
Marilyn, en portada (Revista Photoplay Julio 1955)

Se ha escrito un montón de literatura sobre ella, se han cantado temas que hablaban de su personalidad, se ha hecho arte a través de sus aspectos relevantes, se ha creado moda basada en sus medidas corporales, y hasta los psicólogos se han atrevido a analizar muchos años después de su trágica muerte, sus posibles neurosis de conducta, sus carencias, y sus depresiones. Marilyn forever.

De las películas que protagonizó en los años 50, no he visto demasiadas. Para que voy a mentiros. Posiblemente es porque me han atraído más los argumentos y la dirección de esas películas, en las que Marilyn jugaba un papel importante como actriz principal (o en otras, que era secundaria), pero no las he visto con el objetivo de conocerla en su trabajo artístico. Siempre me ha gustado más contemplarla en sus fotos, en toda la imaginiería creada a su alrededor, en pinturas, cuadros, pósters y hasta en bolsas para ir a la compra. 


Que es un mito, es indiscutible, pero que fuera buena actriz, hay opiniones contrapuestas. Al lado de otras estrellas de la década, que hoy en día aún son iconos del cine de esos años (y hablo de Audrey Hepburn, Grace Kelly, Deborah Kerr, Kim Novak, Shirley MacLaine, o Sophia Loren, entre otras), no despuntó con grandes trabajos, pero sí que tenía algo mágico, algo que la transformaba delante de una cámara, y que nadie más que ella poseía. 
Puede que la encasillaron en papeles cliché de la rubia-bomba-sexual, tonta, con cuerpo de infarto, y como dijo Billy Wilder "con impacto carnal" (*), y ella se hizo suyo el papel, tan suyo, que vivía actuando dentro de ese traje. En el fondo, la destruyeron, tanto los productores de la Fox, como algunos directores. Y la industria del cine de Hollywood en general lo permitió.

No me voy a extender en su biografía, porque en esta entrada no se trata de hacer un monográfico sobre su vida de altibajos, amores desgraciados, e inseguridades emocionales, sino que doy paso a las películas que he visto, realizadas desde 1950 hasta principios de los 60, donde Marilyn brilla con luz propia. 
La jungla de asfalto (1950)


La jungla de asfalto(1950). Con: Sterling Hayden, Louis Calhern, Marilyn Monroe, Jean Hagen. Dirige: John Huston. Cine negro. EE UU
Cine negro por antonomasia, dirigido por otro de los maestros del género, John Huston. 
La jungla de asfaltoUn grupo de ex convictos, capitaneados por Erwin "Doc" Riedenschneider (Sam Jaffe), y con la complicidad de un juez corrupto (Louis Calhern), planean un gran robo en la ciudad de Cincinatti. Entre los implicados se encuentra otro malhechor con sueños de grandeza (Sterling Hayden), llamado Dix en la película. Todo parece estar muy bien organizado, el espectador se mantiene en tensión, cuando van pasando los minutos, y no aparecen los ladrones en punto de encuentro acordado. Casi nos ponemos a sudar. La condición humana es una jungla, la ciudad sin ley, donde hasta la policía es corrupta, y en el robo, hay un crimen por traición, convirtiendo el final de la película en una auténtica tragedia. Una de las mejores películas de film noir, desde 1930 hasta 1960. 
Marilyn hacía un papel menor, el de Ángela, la "protegida" del maduro juez (Calhern), y mariposeaba con él y con Dix (Hayden), interponiéndose entre éste y su novia (Jean Hagen). Pero, como podéis ver, en todos los carteles, y sus renovaciones, ella parece ser la estrella principal.



Eva al desnudo (1950). Con: Bette Davis, Anne Baxter, George Sanders, Celeste Holm, Marilyn Monroe. Dirige: Joseph L. Mankiewicz. Drama.EE UU

Eva al desnudoAquí Marilyn tiene un pequeño papel secundario, pero más destacado en interpretación que el de muñeca sexy en La jungla de asfalto
Eva al desnudo es una obra maestra; el Oscar a la Mejor Película de ese año, al Mejor director, y 4 oscars más, lo confirman. Es la consagración de Bette Davies, pero sobretodo de Anne Baxter y de George Sanders (ganador del Oscar como mejor actor de reparto). 


El guión, que también obtuvo el premio, se basa en cómo llegar a la cima, aunque para ello se tenga que mentir, y pisotear a los que te vienen detrás. Es una crítica mordaz a los trapicheos en el mundo del espéctaculo, y también contra los despiados críticos (el papel que hace Sanders, que acaba girándose en su contra). 

Anne Baxter es una trepa, una joven actriz, una don nadie, que con artimañas despreciables, e incluso temerarias, llega a la cima, haciéndose pasar por gran amiga de la diva de la escena del momento, Margo Channing (Bette Davies), burlándose de otras actrices (Celeste Holm) y directores, y provocando algunas escenas muy desgraciadas. 
Marilyn y Bette
Marilyn aparece en una fiesta de Margo Channing, resplandeciente, haciendo el papel de una joven aspirante, estudiante de arte dramático. Al hacer una prueba, se marea, y Sanders con su cinismo, le insta a dedicarse a la televisión, una forma de menospreciar a la actriz mediocre. Excelente y muy recomendable.


Niágara (1953). Con: Marilyn Monroe, Joseph Cotten, Jean Peters, Denis O'Dea. Dirige: Henry Hathaway. Drama. EE UU.
NiágaraY por fin, llegó un papel estelar para nuestra rubia platino sin igual. En 1953, la Fox le ofreció el papel de una explosiva esposa, recién casada con Joseph Cotten (bueno, con su personaje), que en su "honeymoon" en las cataratas del Niágara, aprovecha la mínima ocasión para provocar los celos del marido, bailando sensualmente, con su rojo vestido ceñido, delante de otros maridos que se les saltan los ojos, y enloqueciendo de pasión a Denis O´Dea, otro marido que cae en sus redes, y con el que planea el asesinato de su partenaire. 

Era un papel perfecto, que podía haberle dado una notoriedad como actriz dramática, pero la Fox despreció ese posible cariz de talento, y la continúo utilizando de bomba erótica. De hecho, ella luchó por tener otro tipo de personajes, más serios y dejar de estar sumida a las expectativas que se le exigían desde los estudios. La respuesta fue una rotunda negativa. ¿Quién destrozó a Marilyn?



La tentacion vive arriba (1955). Con: Tom Ewell, Marilyn Monroe, Oscar Homolka, Carolyn Jones. Dirige: Billy Wilder. Comedia. EE UU

Creo que en esta película, Marilyn se merecía el Oscar. ¡Qué injustos fueron con ella, una rubia con el coeficiente intelectual más alto de todas las blondies habidas y por haber!. 
La tentación vive arriba
En su papel de una simpática, guapa y alocada vecina de Tom Ewell, un "Rodríguez" -para los que no conozcáis este término, es un esposo que se queda trabajando en la ciudad, sólo en su casa, mientras la mujer e hijos se van de vacaciones- que está obsesionado por el sexo. Es una obra teatral, que se adaptó al cine, y está muy bien realizada, pues el escenario es único: la casa del protagonista, y unas escaleras por donde Marilyn baja a visitar a su vecino cada noche. Es un ambiente muy caluroso, y los personajes son muy cálidos, y sensibles. 
La única escena en exteriores fue la que originó la famosa subida del vestido blanco, grabada en nuestra memoria para siempre, debido a un ventilador bien situado en el alcantarillado. Y también fue la causa del divorcio de un celoso Joe di Maggio, que no soportó que todos contemplaran sus braguitas (¿si es que llevaba?).  

Con faldas y a lo loco (1959). Con: Tony Curtis, Marilyn Monroe, Jack Lemmon, George Raft, Joel Osmond. Dirige: Billy Wilder. Comedia. EE UU.
Some like it hot
Some like it Hot es el título original de esta gran comedia de Billy Wilder, donde pasa de todo. Los protagonistas indudablemente son Tony Curtis y Jack Lemmon, dos tipos que presencian el asesinato de un miembro de una banda, y al saberse perseguidos por el gángster (George Raft), no se les ocurre otra cosa que esconderse, transvestidos, entre un grupo musical de flappers, que viajan haciendo bolos por todo el país.
Marilyn es la bella Sugar, la divertida flapper del oukelele, y que acaba volviendo loco de amor a Tony Curtis; por su parte, Curtis tiene que seguir con su papel de "damisela" y amiga de Sugar, provocando escenas hilarantes, dobles papeles y enredos. 
Jack Lemmon está genial, pues además de hacer de mujer patosa, acaba enamorando a un millonario (Osmond). Cuando Lemmon le confiesa que él es un hombre, el millonario le dice la célebre frase "Nadie es perfecto". Pero, sí que fue perfecta la actuación cómica de Marilyn Monroe, y es una de las películas más estimables de Wilder. 


DESAYUNO CON AUDREY

Audrey Hepburn, otro mito, tan diferente a Marilyn, pero en definitiva, otra actriz que vivirá para siempre en los archivos históricos del Séptimo Arte. Mientras Marilyn era una belleza sexual, erótica, y pasional, Audrey era serena, encantadora y sensible como una niña. No era ni mejor ni peor, sino que las dos forman parte de esta mitología cinéfila de la que hablábamos al principio. 
Audrey Hepburn

¿Qué las convierte en mito? Pues que ninguna de las dos, con el paso del tiempo, ha podido ser emulada por nadie más. Se han buscado parecidos en las actuaciones, o en las características físicas y personales de actrices contemporáneas, pero tanto Marilyn como Audrey son irrepetibles. 


Me he permitido la licencia de incluir, en este caso, películas que interpretó Audrey Hepburn que pertenecen a la primera mitad de los años 60, la época del glamour del cine de Hollywood.

Vacaciones en Roma (1953). ConGregory Peck, Audrey Hepburn, Eddie Albert, Hartley Power. Dirige: William Wyler. Comedia romantica. EE UU
Vacaciones en Roma

Fue la primera interpretación importante, y que la catapultaría a lo más alto. Wyler, el director, hizo una comedia que se aleja de los encorsetados romances cursis, y lo convierte en una fresca y divertida historia de personajes alejados en su estatus social, pero que se encuentran en sintonía, en la ciudad eterna, Roma. 
Tanto Gregory Peck como Audrey Hepburn hicieron dos magníficas actuaciones, en sus papeles de periodista del corazón y princesa por sorpresa. 
Es una película encantadora, y representó para Hepburn su primer (y único) Oscar como Mejor actriz. 

Sabrina (1954). Con: Audrey Hepburn, William Holden, Humphrey Bogart, John Williams. Dirige: Billy Wilder. Comedia romantica. EE UU
Es una versión alternativa del cuento de Cenicienta. Sabrina, la pequeña hija del chófer de dos hermanos ricos, David y Linus Larrabee, está enamorada desde siempre del mas joven, David (William Holden), pero él ni se da cuenta de su existencia. La trata como una niña, mientras se enrolla con otras jóvenes de su mismo rango social. Pero, con los años, y después de regresar de estudiar en Europa, Sabrina vuelve transformada en una joven de belleza sin igual, elegante y con una formación académica intachable. ¿Dónde está aquella niña de trenzas, la hija del chófer?
A falta de un príncipe, ahora serán los dos hermanos, David y Linus (William Holden y Humphey Bogart) quienes se disputarán el amor de Sabrina. ¿Con quién se quedará?
A pesar de que es una película sin grandes pretensiones, fue memorable para toda una generación, y consagró a Audrey Hepburn en mito. Se convirtió en musa de Givenchy, y en un icono con su estilo propio por lo que se refiere a la estética (peinado, maquillaje, vestuario, fisonomía, etc). 
Sabrina vs Sabrina

En 1995, Julia Ormond hizo un remake, interpretando Sabrina, junto a Harrison Ford y Greg Kinear, pero ni Julia se asemejaba a Audrey ni Harrison tenía la cínica seriedad de Humphrey.

Desayuno con diamantes
Desayuno con diamantes (1961) Con: Audrey Hepburn, George Peppard, Patricia Neal, Buddy Ebsen, Mickey Rooney. Dirige: Blake Edwards. Melodrama. EE UU
Abstenerse de hacer remakes o reboots de esta inolvidable, irrepetible e inmejorable comedia del cine moderno. Sería un intento fallido, porque todo en Desayuno con diamantes es único: Audrey, es una melancólica Holly Golightly sin imitación posible, la B.S.O. y la canción Moon River de Johnny Mercer -Oscar a la mejor Banda sonora-, se creó una vez y para siempre, y su director, Blake Edwards, al que le tenemos presente en la memoria, fue capaz de adaptar una novela de Truman Capote, y darle unos toques más amables a la protagonista, convirtiendo el film en una película de culto. Y el gato, que se llamaba "Gato", tampoco sería el auténtico gato de Holly Golightly.



La calumnia (1962). Con: Audrey Hepburn, Shirley MacLaine, James Garner, Miriam Hopkins, Fay Bainter. Dirige: William Wyler. Drama. EE UU


Hablar de lesbianismo en los años 60, era un tema tabú, aunque empezaba a abrirse la mentalidad americana, gracias a profesionales y científicos que hablablan y trataban la sexualidad con la naturalidad que le corresponde (un ejemplo fueron Masters y Johnson). Y de esto trata la película. 
Nuevamente, William Wyler escogió un tema duro (hay que tener en cuenta que el argumento de Desayuno con diamantes de Capote era más ácido, con lo que Holly más que nada era una prostituta) y lo deja entrever. Dos profesoras de una escuela de niñas, una a punto de casarse (Audrey Hepburn) y la otra (Shirley MacLaine) claramente enamorada de su gran "amiga". Como no se podía expresar claramente el amor carnal de una hacia la otra, se deja entrever, y se trata como una amistad fraternal. La hora de la verdad llega cuando una niña rabiosa por una reprimenda, las acusa de tener una relación "antinatural". Esa calumnia, destrozará sus vidas, su trabajo y sus relaciones, y acabará de forma trágica. 

Acabo con la última película que he visto de Audrey Hepburn, película que estaría enmarcada entre finales de los 50 y príncipios de los años 60: 

My fair Lady (1964) Con: Audrey Hepburn, Rex Harrison, Stanley Holloway, Wilfrid Hyde White. Dirige: Georges Cukor. Musical. EE UU.

Con música y lecciones, un maestro (Rex Harrison) adoctrina a una pobre florista casi analfabeta y la transforma en toda una dama de la High Society. Lo que pasa es que lo que empieza siendo una apuesta entre amigos, acaba volviéndose en amor entre maestro-alumna. 
Rex Harrison estuvo soberbio en su papel de educador con un objetivo nada sentimental (está basada en el mito de Pigmalión), ganando el Oscar como Mejor actor. Eliza Dolitle, la florista recogida de la calle, es una dulzura. Pero, aquí viene la curiosidad: resulta que el papel se le ofreció en primera instancia a Julie Andrews, por su magnífica expresión musical, pero como no pudo ser, y Audrey no sabía canto, tuvieron que doblarla en todas las canciones. Si no sabes cantar, para que te metes. Pero a Audrey se lo perdonamos. 
My fair Lady ganó el Oscar a Mejor Película, dirección, guión adaptado, y B.S.O, hasta llegar a 8 premios en total. 

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