Las aulas estudiantiles en el cine

Los actores TOP de los años 80

Actores famosos, ricos, taquilleros, que destacaron en los años 80. Las películas que he visto y que protagonizan las podéis encontrar en la entrada Las mejores películas de los años 80.

En este sentido, hay que aclarar que algunos de estos actores siguieron siendo prolíficos en los 90, e incluso, han hecho importantes producciones en el S. XXI -los incombustibles, merecen una entrada especial particular, como es el caso de Dustin Hoffman, Jack Nicholson, Gene Hackman, Mel Gibson o Clint Eastwood (como directores), etc-. 

Otros, respetando todos los gustos, aunque se hicieron famosos con películas hiper-taquilleras, no he visto ninguna de sus interpretaciones, ya que no me agrada ni la temática de los filmes en los que han trabajado ni los considero actores relevantes: Arnold Schwarzenegger, John Travolta, Nicolas Cage, etc.

En esta entrada hablo de los actores que descubrí en las películas de la década feliz de los 80, que es cuando realizaron sus papeles estelares, y subieron su caché en Hollywood, además de ser premiados internacionalmente. También, en casos concretos, como Harrison Ford y Bruce Willis, que siguen al pie del cañón, tuvieron taquillazos en esta década, como secundarios en la mayoría de filmes, y sus éxitos y la fama les llegó en los 90; y a ellos dediqué una entrada aquí.

TOM CRUISE

Un pipiolo Tom Cruise se dio a conocer en los años 80, y poco a poco, se convirtió en el actor deseado para una generación de adolescentes (y no tan adolescentes). Nunca me ha parecido un gran intérprete, pero tuvo suerte de ser guapo y hacer películas de acción que hacían las delicias del público de todas las edades. También fue mejorando sus dotes artísticas, y ganó premios en esta década y en los 90 siguió aumentado taquillas en cada película que protagonizaba. 
Fue un héroe de cuento fantástico en Legend, junto a la actriz Mia Sara, con unicornios y bestias a derrotar, dirigido por Ridley Scott en 1985.
Hizo el papel de un adolescente rebelde en dos películas estrenadas en 1983, Rebeldes, de Francis F. Coppola, y Risky Business. En esta segunda, era un niño pijo, que está a punto de decidir su futuro universitario, y aprovecha que sus padres se van de viaje, para hacer todas las locuras posibles que no podrá realizar cuando esté estudiando, como bailar en calzoncillos y gafas tintadas por el salón-icónica escena para recordar- o contratar a una prostituta (interpretada por Rebecca de Mornay). Después de dos títulos como Top Gun, y Cocktail, mediocres ambas, -aunque con éxito de taquilla por la presencia de Cruise-, fue coprotagonista junto al gran Dustin Hoffman en Rain Man (1988). El personaje principal es Raymond, un hombre que tiene un trastorno autista -Hoffman se llevó el Oscar a Mejor actor- y recibe la herencia familiar. Su hermano menor, Charlie, papel que recae en Tom Cruise, un vividor parásito que nunca ha querido saber nada de Raymond, ahora se acerca a él para poder tener el dinero, con la excusa de que Raymond no está capacitado. La película dirigida por Barry Levinson ganó también el Oscar a Mejor filme y mejor dirección, así como al guión original. Poco a poco, el actor iba adquiriendo una madurez que le servía para obtener buenos papeles, como fue el del protagonista de Nacido el 4 de julio (1989), la segunda película de la trilogía que inició Oliver Stone con Platoon. Fue un éxito comercial, y el primer Globo de Oro para Cruise. De todas formas, se hace pesada, algunos personajes secundarios como Dafoe están infravalorados, y otros papeles son exagerados.

RICHARD GERE
Había hecho algunos papeles a finales de los 70, pero su mayor éxito fue en 1982, el peliculón romántico insoportable Oficial y caballero. Algo parecido a lo que le sucedió a Tom Cruise, que su atractivo estaba por encima de sus mínimas dotes interpretativas (por más que le pese a sus fans). A partir de ese filme Gere iba en boca de todo el mundo -y nadie sabía pronunciar su apellido correctamente-, encasillado como otro de los sex symbols masculinos más famosos de Hollywood (aunque hiciese bastantes bodrios fílmicos). La taquilla sumaba muchos millones con su aparición y por eso recordamos títulos como: Vivir si aliento (1983) -un remake pésimo de Al final de la escapada de Godard, con una recaudación en Estados Unidos de más de 20 millones de dólares- o Cónsul honorario. En esta década prodigiosa, tuvo suerte de ser escogido por el gran Coppola para interpretar a un trompetista de jazz en Cotton Club (1984), nombre de la cinta y también del cabaret dónde Richard Gere nos muestra sus dotes de músico de los años de la ley seca, y sexy amante de la actriz que también se hizo famosa en los 80, Diane Lane.

MICHAEL DOUGLAS
 
En la serie de TV Las calles de San Francisco ya aparecía un joven Michael Douglas, pero para entonces yo aún no tenía muy claro lo que representaría para mi el mundo del cine, y en mi casa no nos dejaban ver la televisión si tenía más de un "rombo". Para una generación anterior a la mía, quizás sea un actor reconocido en los años 70, pero yo lo recuerdo en papeles que llenaron salas, importantes taquillazos y que dieron que hablar en los años 80 y principios de los 90. Quién no recuerda la aventura en la selva junto a la actriz Kathleen Turner en 1984, en Tras el corazón verde, dirigida por Robert Zemeckis. Divertida, y con final feliz.. El director se animo, volvió a juntar a Douglas-Turner, e hizo una segunda parte La joya del Nilo, en la que los protagonistas, casados, ya estaban empezando a aburrirse uno del otro, pero la situación se pone caldeada cuando la protagonista (Kathleen) es secuestrada por un jeque árabe, y su esposo (Douglas) va al rescate sin dudarlo. Salir de la rutina sirve para salvar el matrimonio...de momento. No tuvo el mismo tirón que la primera, pero pasamos un buen rato con el papel de pagafantas de Danny de Vito -ya aparecía en Tras el corazón verde-. En 1989, De Vito se puso tras la cámara, y vio la oportunidad de realizar una comedia negra en la que, un matrimonio que parecía perfecto, se va rompiendo -literalmente- en mil pedazos, como "las lágrimas de cristal de una lámpara de bóveda"!: La guerra de los Rose. Y pensó que Michael Douglas y Kathleen Turner eran la pareja perfecta para su ópera prima. 

Atracción fatal (1987) fue la bomba tanto para Michael Douglas como para Glenn Close. En primer lugar fue taquillazo durante ocho semanas consecutivas en EUA, y las críticas fueron positivas en general. El tema dio que hablar, por el tono subido de pasión irrefrenable que se crea entre los dos protagonistas (Douglas-Close). Hay una relación pura dinamita sexual, pero él está casado, con lo que la infidelidad le cuesta cara. Y ella (Close) en lugar de zanjar el tema, se vuelve obsesiva-psicótica, y hace todo lo posible para que él no la deje. Entonces, el argumento da un giro hacia el psico-thriller interesante.
Cambiando de registro, ese mismo año protagoniza Wall Street, de la mano de Oliver Stone, sobre el mundo de las corruptelas de los brokers de la bolsa de New York, junto a Charlie Sheen y Daryl Hannah, y por fin gana el Oscar a mejor actor, además del Globo de oro a actor de drama. Aquí podéis ver el argumento .

EDDIE MURPHY

Se hizo famoso como monologuista en late shows, y su estilo de comedia estaba entre la imitación y la burla grotesca hacia las minorías -parece que todo estaba permitido en los 80-, con chistes que se considerarían hoy un escarnio o incitación al odio contra homosexuales, negros, obesos o discapacitados. 
 
Le llovieron los millones (de dólares) con su papel de un policía afroamericano carismático, ligón y loco en Superdetective en Hollywood (1984), -protagonizó la secuela en 1987-. Era su primer papel protagonista y la película se convirtió en la comedia mas taquillera de todos los tiempos -mientras escribo, recuerdo el hit de la banda sonora, que ya se avanzaba a la música electrónica-. Eddie Murphy, el "chico de oro" afroamericano en los 80, el comediante por excelencia en películas de "policía cómico", como en 48 horas, junto al actor Nick Nolte en 1982, o en The Golden Child (nuevamente, interpretando a un detective humorístico en acción). En 1988 hizo diferentes papeles, caracterizándose incluso de mujer -posteriormente, volvería a este rol de multiplicidad de papeles en los 90- en la comedia El príncipe de Zamunda, que fue otro taquillazo aunque la crítica estuvo dividida entre los que la puntuaron con notable y los detractores del trabajo "vacío y cansado de cuento de hadas de Eddie Murphy". El caché seguía subiendo, y Murphy ha dedicado parte de sus ganancias a la filantropía, donando millones para causas diversas como la lucha contra el Sida, para la Fundación Martin Luther King, y otras.

WILLEM DAFOE 

Se hizo más popular que el mismo protagonista de Calles de Fuego, haciendo el papel del "malo" enamorado raptor de Diane Lane en este film que une diferentes géneros. Nos acordaremos más del salido Raven (Dafoe) que del chico guaperas, interpretado por Michael Paré. En medio de un panorama de desenfreno y rocanrol, la banda de los Moteros terroristas, capitaneada por el vicioso Raven Shaddock (Willem Dafoe), secuestra a la diva de la canción Ellen Aim (Diane Lane). Su única esperanza es ser rescatada por unos héroes atípicos: el cazafortunas Tom Cody (Michael Paré) y su ayudante McCoy (Amy Madigan). Ambos, ayudados por el mánager de Ellen (Rick Moranis), se adentran en un mundo de coches calientes y asesinos mortales. Con los años, se la considera una película de culto. 
Pero yo me enamoré de Dafoe -si, ya sé que es un tipo con una cara difícil, pero a mi me encanta, me pone su fealdad- en su papel de sargento Elias en la gran película sobre la guerra del Vietnam, Platoon, dirigida por Oliver Stone -dentro de su trilogía temática sobre esta contienda bélica-. ¡Qué gran papel! Nuevamente, siendo actor coral, se come al actor protagonista, un soso Charlie Sheen. Me hizo sufrir, me hizo incluso enfadarme por ser un buen soldado, que acaba siendo traicionado por envidias, en aquella guerra tan cruel y patética. 
Merecía el papel protagonista, y debía ganar su candidatura al Oscar como mejor actor de reparto. Dafoe es un actor infravalorado, pero que no se preocupe, para mi es TOP. 
En los 80 también hizo de coprotagonista junto a Gene Hackman en Arde Mississipi, un tête a tête de gran poderío actoral, en un filme sobre el Ku Kux Klan y el racismo del sur de Estados Unidos. También trabajó junto a Tom Cruise, en la segunda película de la trilogía de Stone -la primera fue Platoon-, Nacido el 4 de julio. Rotundo éxito de taquilla, con Oscar incluido para la dirección, y un Globo para Cruise. Y el recuerdo de Dafoe, que pasó sin pena ni gloria para los críticos. Seguiremos hablando de Willem, porque tiene grandes actuaciones en películas en el siglo que vivimos. 


MATTHEW BRODERICK 

Descubrí a Matthew Broderick en Juegos de guerra, una película de 1983 entretenida y en la que el joven actor supo hacer el papel de un experto en informática, interactuando con una computadora que lo invitaba a ganarle la partida -a cambio de no empezar la tercera guerra mundial-. Guión ingenioso, dirigida por John Badham, y con una interpretación inteligente de Broderick. Esta película lo catapultó a la fama, siendo un taquillazo, y el actor se convertiría en uno de los TOP de los 80. 
En 1985 protagonizó el filme fantástico y de aventuras Lady Halcón, pero la presencia de Michelle Pfeiffer y del actor Rutger Hauer como secundarios, lo dejan en segundo plano, hasta el punto que no recordaba esta película en su filmografía. 
En cambio, tuvo un apogeo en su papel en el filme Todo en un día (1986), en la que recordamos en cierta manera aquel papel de Tom Cruise de Risky Bussiness. Un joven de 17 años aprovecha la ausencia de sus padres y hace pella en el instituto, para poder hacer lo que le viene en gana, y le suceden a ritmo frenético unos hechos imprevistos, sin parar, no apta para los que padecen vértigo, pero consigue hacer un papel divertido e incansable. Broderick consiguió la nominación al Globo de Oro como actor de comedia. Encasillado en papeles de muchacho pícaro y sobrado, y con ganas de aventuras, volvió a la gran pantalla en 1987 con Proyecto X -junto a una veinteañera Helen Hunt como coprotagonista-, y un mono como colega de trabajo. Tiempos de gloria (1989) fue una buena película de finales de esa década, y a pesar de que Broderick era el protagonista principal, Denzel Washington se lo comió con patatas -ganando el Oscar a mejor actor secundario-. Incluso Morgan Freeman que formaba parte del elenco se vio más preponderante que el susodicho actor. Era como ver a aquel adolescente jugando a ser mayor en una película sobre la guerra de secesión. En los años 90 hizo algunas incursiones en comedias románticas, pero sin demasiado éxito. Fue famoso en los 80 y fue en decadencia a posteriori, cayendo en el olvido total. 

MORGAN FREEMAN

Globo de oro por Paseando a Mrs Daisy en 1989, Morgan Freeman había empezado en el mundo del cine a finales de los 70, realizando un papel muy fuerte emotivamente, aunque breve en Brubaker, junto al actor principal Robert Redford. 
Aunque sus interpretaciones formaban parte del elenco, su grandeza tanto física como profesional, sobresalía incluso por encima del protagonista principal, como en el filme Tiempos de gloria -ya he hablado en Matthew Broderick-. Sus mayores éxitos vinieron en los 90 y aún sigue en el candelero.


WILLIAM HURT 

Fuego en el cuerpo fue la primera película en la que vi actuar al actor. 1980 Empezó fuerte! Un thriller en donde el calor de la temporada estival, y de la pasión sexual de los protagonistas (su compañera de rodaje, una sensual Kathleen Turner), más la tensión del thriller, caldeaba la pantalla. Erotismo y asesinato, todo en uno. Una gran interpretación de William Hurt en la temática neo-noir. 
La película de 1985 El beso de la mujer araña (basada en la novela homónima de Manuel Puig), en la que hizo el papel de un escaparatista homosexual prisionero en una cárcel argentina durante la dictadura, le mereció un premio Óscar al mejor actor principal, así como el premio de la Academia Británica de Cine y del Festival de Cannes en la misma categoría.
En sus siguiente debut, Hijos de un dios menor, era el profesor de una mujer sordomuda, de la que acaba enamorándose. El Oscar a mejor actriz se lo llevó Marlee Matlin que además de hacer una papel dramático convincente, es una actriz con discapacidad auditiva, y Hurt se contentó con la nominación a Mejor actor en 1986.
J. L. Brooks le ofreció el papel de un reportero en una comedieta, Al filo de la noticia sobre tres periodistas bien dispares de caracter, que han de trabajar unidos, y no es nada fácil. Y menos cuando dos se enamoran de la misma chica (papel de Holly Hunter). La película es pasable, pero no fue la mejor actuación de William Hurt, comparándola con los grandes éxitos anteriores.
Mejores críticas cosechó en su papel de un escritor de guías de viaje, que vive la tragedia de la muerte de su hijo, se vuelve huraño, la mujer lo deja (una Kathleen Turner que ya había trabajado con el actor) y como en todo drama romántico, aparece una persona que es como un ángel, que te da todo aquello que habías perdido. Era Geena Davis, una chica alocada, la antítesis del personaje de Hurt, y que le valió un Oscar a Mejor actriz de reparto de El turista accidental. 

Podría haber hablado de otros actores, sí, por supuesto, pero como he dicho siempre, este blog trata de recuerdos, de lo que he visto y puedo contar. No se trata de una base de datos de películas sin fin que ni siquiera sé que existen. Respecto a mis gustos personales, creo que estos actores fueron los mejores de la década de los 80.

Comentarios